domingo, 29 de noviembre de 2015

CUANDO LA COSA SE TUERCE, SIEMPRE PUEDE IR A PEOR

Madrugar a las seis de la mañana para un día que prometía mucho, asomarte al balcón y ver el cielo despejado y lleno de estrellas, encender el ordenador y comprobar los diferentes partes, desayunar, cargar todo el material y rumbo a la tierra de la fabes. Ver que el mar tiende hacia arriba a lo largo de la mañana. Joder..... esto parecía un sueño, hasta que desperté cuando viendo las olas, y vayas olas, la primera noticia para hacerme despertar es que el chico de la zodiac esta en modo OFF. ¡¡¡Mierda!!! Ya se me hacía a mí que todo estaba saliendo demasiado bien.....
Pues nada. A la aventura. Y pedazo de aventura. Según llegué al acantilado, me dieron ganas de subir a dejar la cámara para coger la tabla y entrar al agua, pero después de un rato viendo la jugada pues como que se me quitaron las ganas.
No paraban de llegar olas. O lo que es lo mismo, no había un momento de calma con el que te pudieses colar hasta dentro sin comer. De hecho, por comer, comieron todos. Unos más que otros. Solo dos bravos pudieron entrar y luego disfrutar de unas buenas bajadas. Los otros dos bravos se tuvieron que conformar con salir y a pesar de todo, salir bien. ¡Vaya sustillo!
Deberíamos de tenerlo en cuenta antes de comenzar una aventura que ya de por sí vemos de antemano que es complicada, pero al final.....tiran más dos tetas que dos carretas.


Seamos positivos, mañana será otro día y seguro que tendremos más suerte. Tendrá que ser en otro lado, de acuerdo, no tengo todo el tiempo que quisiera para disfrutarte.. pero ese momento tranquila. Llegará.





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